El símbolo "@" tiene su origen en la Edad Media cuando los copistas lo usaban para ligar las letras "a" y "d" y formar la preposición latina "ad". Más tarde, se utilizó en documentos comerciales italianos del siglo XVI para abreviar la unidad de medida "arroba". En los años 70, el "@" comenzó a usarse para separar el nombre de usuario del dominio en las direcciones de correo electrónico.