El Día del Trabajo se estableció el 1 de mayo de 1889 en París para conmemorar a los mártires de Chicago, que participaron en una huelga en 1886 que logró reducir la jornada laboral de 12-16 horas a 8 horas. Aunque se originó en Estados Unidos, no se conmemora allí sino el primer lunes de septiembre. México hizo oficial el Día del Trabajo en 1923, pero no se celebró de forma permanente hasta 1925 bajo el presidente Plutarco Elías Calles.