El documento habla sobre la frustración del Canciller ecuatoriano de no tener control absoluto de los medios de comunicación independientes en el país. Argumenta que es probable que intensifique sus esfuerzos por apoderarse de los medios restantes, poniendo en riesgo la libertad de prensa. Insta a los sectores democráticos a estar alertas y reaccionar ante cualquier intento de coartar la libertad de expresión.