El cloud computing permite ofrecer servicios a través de internet, almacenando datos y procesos en una 'nube' accesible desde cualquier lugar, lo que reduce costos y mejora la flexibilidad. Esta tecnología tiene ventajas como la movilidad y la reducción de la huella de carbono, pero enfrenta desventajas en términos de seguridad y privacidad. El software como servicio (SaaS) es una de las modalidades más importantes del cloud computing, que requiere un análisis del mercado para asegurar la protección de los datos.