Karen fue entrevistada sobre sus experiencias en dos reformatorios a los que asistió. Ella describió su estancia como insufrible y horrorosa, señalando que los supervisores a veces trataban mal a los residentes y que cuando no había supervisión ocurrían cosas malas como peleas y el consumo de drogas. Ella compartió un incidente en el que un supervisor la llevó a un cuarto bajo falsos pretextos y la tocó indebidamente, pidiéndole sexo a cambio de no castigarla. Aunque ella denunció el incidente, no hub