El documento analiza la distribución territorial de la red de parques de extinción de incendios y salvamento en Castilla y León, con el objetivo de optimizar recursos para la protección civil. Se identifican áreas de riesgo, donde se evalúan factores como la vulnerabilidad poblacional y el potencial de emergencias. Además, se establece una metodología para el diagnóstico y propuestas de actuación basadas en la peligrosidad y las necesidades actuales del territorio.