El badminton se originó en Europa en el siglo XVII como un juego similar al actual. Se juega en una cancha rectangular con una red en el centro utilizando una raqueta para golpear un volante ligero hecho de plumas o sintético. No tiene tiempo límite y los partidos consisten en sets de 21 puntos o más, ganando el jugador que alcance 2 puntos más que su oponente.