El documento resume las principales diferencias entre una iniciativa de ley y la postura del PRI. La iniciativa busca regular más estrictamente las prácticas laborales como el outsourcing y los contratos de capacitación, así como fortalecer la democracia sindical y la transparencia. El PRI se opone a muchas de estas regulaciones adicionales y busca dar más discreción a las comisiones y eliminar requisitos como auditorías externas a los sindicatos.