Este documento describe la evolución del concepto de inercia desde Aristóteles hasta Newton. Explica que Aristóteles creía que se necesita una fuerza constante para mantener un cuerpo en movimiento, mientras que Galileo propuso que un cuerpo en movimiento continuará moviéndose a menos que se aplique una fuerza. Finalmente, Newton formuló sus tres leyes del movimiento, incluyendo su primera ley sobre la inercia.