El relato describe el día de trabajo de Elisa, quien parece ser la dueña de un pequeño restaurante o puesto de comida. Ella prepara varios platos como milanesas, albóndigas con arroz y ensaladas para atender a los clientes. Aunque trabaja de forma intensa, se observan algunas prácticas de higiene cuestionables que podrían comprometer la seguridad alimentaria.