Los cuatro estudiantes quedan para hacer un trabajo pero Carlos no trae las fotos necesarias y Lucía se enfada, diciendo que suspenderán por su culpa. Discuten y se gritan hasta que deciden hablar con un amigo para calmarse. Él los aconseja que hablen y arreglen sus problemas porque son amigos de toda la vida. Al final piden más tiempo al profesor para terminar el trabajo y se disculpan el uno con el otro.