El principio de responsabilidad única en Java establece que cada clase o módulo debe tener una única razón de cambio, lo que promueve un código más mantenible, escalable y fácil de entender. Al aplicar este principio, se mejora la reutilización de componentes y se facilita el análisis y la modificación del código. Las mejores prácticas incluyen dividir el código en módulos pequeños, aplicar pruebas unitarias y asegurar la legibilidad del código.