El proceso gráfico consta de siete pasos: 1) requerimientos del cliente, 2) generación de ideas, 3) diseño, 4) pre-impresión, 5) impresión, 6) acabado, y 7) embalaje. En los primeros pasos, el cliente proporciona los requisitos y el diseñador genera ideas. Luego, el diseñador crea el diseño final que se presenta al cliente para aprobación. Si es aprobado, pasa a la impresión, acabado y embalaje final para entrega al cliente.