El documento propone varias medidas para mejorar los sistemas públicos de salud en México, incluyendo transitar hacia un seguro básico universal, instalar un consejo ciudadano para vigilar la calidad de los servicios, homologar la calidad entre instituciones de salud, y transparentar las compras de medicamentos. También recomienda fortalecer la evaluación de la calidad de los servicios y dotar a profesionales médicos de herramientas modernas.