El documento discute la historia del uso de cosméticos. Indica que el embellecimiento es casi tan antiguo como la propia cultura, con evidencia de que los egipcios usaban perfumes y maquillaje verde hecho de malaquita. También señala que los babilonios usaban jabones hechos de cenizas de plantas y que los pueblos prehispánicos se maquillaban con polvo de antimonio para sus ritos religiosos.