La encuesta a estudiantes en 2010 y 2011 sobre problemas ambientales en su escuela y ciudad mostró una reducción en los que se molestaban por ver basura en las calles (de 45% a 22% y de 50% a 30% respectivamente) pero niveles similares en los que tiran basura porque otros lo hacen (23% vs 22%) y los que no lo hacen (9% ambos años), lo que indica un compromiso constante con la iniciativa ambiental.