Este documento discute cómo Dios prueba la fe de las personas a través de las dificultades de la vida para fortalecerla y ayudarlos a resistir la tentación. Aconseja no temer ni rendirse durante las pruebas, sino confiar en que Dios dará la fuerza necesaria para superarlas y llegar al otro lado. Las Escrituras citadas también enfatizan la necesidad de soportar las pruebas con paciencia y constancia para desarrollar la madurez y recibir la recompensa prometida.