Ana conoce a Javier en una discoteca y empiezan a salir. Al principio Javier parece amable pero luego se vuelve prepotente y controlador, amenazando a Ana e intentando aislarla de sus amigos. Javier presiona a Ana para tener relaciones sexuales aunque ella no quiere, diciéndole que la matará si lo deja. A pesar de las advertencias de sus amigos, Ana sigue cediendo a Javier aunque él la maltrata psicológicamente. Finalmente Javier se cansa y deja a Ana sin saber qué hacer.