Dos ratones y dos hombrecitos buscaban queso diariamente en un laberinto. Encontraron queso en la Estación C, pero los ratones notaron que los hombrecitos se lo comían rápido. Los ratones encontraron una nueva estación llamada N mientras que uno de los hombrecitos también la buscó, pero el otro se quedó esperando en C. Un hombrecito puso letreros en las paredes para no caminar en círculos y evitar el mismo camino.