Existen 4 tipos principales de órbitas satelitales: baja (LEO), media (MEO), geoestacionaria (GEO) y elíptica alta (HEO). Los satélites en órbita LEO son los más numerosos y tienen la latencia más baja, mientras que los satélites GEO se mantienen fijos sobre un punto de la Tierra. El sistema de posicionamiento global (GPS) utiliza una constelación de satélites en órbita media para determinar la ubicación de objetos en la Tierra con una precisión de varios metros