El documento habla sobre la esperanza en medio de las dificultades de la vida. Relata la historia de un submarino hundido cuyos tripulantes golpeaban en código Morse preguntando "¿Hay esperanza?". Afirma que aunque enfrentemos problemas o tragedias, como la pérdida de un ser querido o el desempleo, la Biblia promete que Dios ayudará a los que lo aman. Citando varios pasajes bíblicos, concluye que en Dios encontraremos consuelo, paz y esperanza.