Las redes sociales transforman los estilos de vida y facilitan la comunicación instantánea, pero también generan efectos negativos como el ciberbullying y problemas de privacidad. Su uso puede llevar a la adicción y al mal uso, afectando la vida diaria y las relaciones interpersonales. Sin embargo, también ofrecen herramientas útiles para conectarse, compartir información y facilitar el aprendizaje.