Un hombre de negocios exitoso compraba hot dogs en la víspera de Navidad para recordar cómo, años atrás, después de perder su fortuna, su familia celebró la Navidad con alegría comiendo hot dogs simulados, aprendiendo que lo más importante es estar juntos y apreciar lo que se tiene. El hombre concluye que la Navidad debe ser una celebración de los valores familiares de fraternidad y unidad que Jesucristo representa.