Un reloj de pared mide el tiempo en horas, minutos y segundos a través de manecillas. Está compuesto de engranajes, manecillas y correas, y tiene una forma circular. Funciona mecánicamente a través de un muelle o pesas que impulsan las manecillas. Algunas mejoras propuestas incluyen agregar un sensor de movimiento para que la hora se muestre automáticamente cuando alguien pasa cerca.