La historia narra cómo un hombre llamado Jim visita diariamente una iglesia para orar, lo que genera una conexión emocional con el pastor. Cuando Jim enferma, su alegría contagiosa sorprende a los demás, revelando que siente la presencia de Jesús en momentos difíciles. El relato invita a los lectores a reportarse a Dios y a sus amigos, enfatizando la importancia de la comunicación y la amistad.