La ceremonia religiosa conmemoró los avances en el proceso de paz entre Ecuador y Perú y rindió homenaje a los miembros de la Fuerza Terrestre que fallecieron durante el conflicto del Alto Cenepa. Se destacó la importancia del diálogo para superar los problemas y permitir el desarrollo de ambos países. El obispo invocó a Dios para que terminen las guerras y se imponga la paz.