La autora considera que la juventud es la etapa más maravillosa de la vida siempre que no se desperdicie con malas decisiones y errores. Ella cree que la mejor manera de vivir la juventud es controlando las acciones y manteniéndose libre de excesos, participando en actividades deportivas, culturales o simplemente pasando tiempo con amigos y familia. Finalmente, la autora valora la vida como el mejor regalo y hace un llamado a celebrarla de manera sana y benévola sin desperdiciarla en cosas que podrían hacerla perder