El cuento narra la historia de cómo todos los sentimientos habitaban una isla que se iba a hundir. Al evacuar la isla, el Amor se quedó atrás porque amaba la isla. Ninguno de los otros sentimientos, como la Riqueza, la Vanidad o la Alegría, quisieron ayudar al Amor cuando pidió socorro. Finalmente, el único que ayudó al Amor fue el Tiempo, porque sólo el Tiempo puede entender y ayudar al Amor.