En una isla que habitaban los sentimientos, el Amor se quedó atrás cuando la isla comenzó a hundirse. La Riqueza, la Vanidad, la Soberbia y el Orgullo rechazaron llevarlo en sus barcos. La Tristeza y la Alegría tampoco pudieron ayudarlo. Finalmente, el Tiempo, el único capaz de comprender la importancia del Amor, lo salvó llevándolo a tierra firme.