Los romanos llegaron por primera vez a la península ibérica en el 218 a.C. durante la segunda guerra púnica y controlaron la costa sur y este en el 206 a.C. En el siglo II a.C. sometieron a los celtíberos y lusitanos, aunque hubo focos de resistencia de cántabros y astures que no fueron vencidos hasta la llegada de Octavio Augusto en el 25 a.C.