Este poema habla sobre la sabiduría de aceptar que la felicidad completa es imposible de alcanzar y que muchos caminos no conducen a ningún lado. Descansa en saber que no hay necesidad de seguir luchando batallas sin propósito y que es mejor regresar de esos caminos que no llevan a ninguna parte para aprender la lección del día y encontrar paz y descanso en uno mismo.