La resignación se refiere a la capacidad de aceptar los sucesos adversos de la vida con estoicismo, darles un nuevo significado y seguir adelante sin oponer resistencia inútil a lo inevitable. No es conformarse o sentirse vencido, sino aprender a perder lo que ya no forma parte de la vida y retomar otra lucha diferente. La resignación ayuda a aliviar la carga de las contingencias de la vida y es una cualidad de las personas humildes y pacientes que les permite adaptarse sabiamente a los acontecimientos desfavorables.