Este poema alaba a un rey por su belleza, valentía y justicia. El poeta dice que el rey es bendecido por Dios y ungido con aceite de júbilo. El rey gobierna con un cetro de rectitud y sus enemigos se acobardan ante él. El poema también menciona que el trono de Dios permanece para siempre y termina alabando a la Santísima Trinidad.