La historia sigue a Rosa, quien recibe rosas rojas cada San Valentín de su difunto esposo, incluso después de su muerte. Un año después, descubre que su esposo había pagado por adelantado estas flores y dejó un mensaje conmovedor pidiéndole que buscara la felicidad a pesar del dolor. La narrativa resalta el poder del amor eterno y la conexión profunda entre las almas.