Este documento describe el estado de abandono y suciedad de unos urinarios públicos en una plaza emblemática de una ciudad a lo largo de varios años, a pesar de las quejas y fotos publicadas en Twitter por el autor. El alcalde recién elegido prometió ocuparse del asunto pero no volvió a saberse de él. La suciedad y "mierda perenne" permanecieron allí a través de eventos importantes sin ser limpiados, a pesar de más quejas, hasta que eventualmente se colocó un cartel advirtiendo que no se recomendaba su uso