El documento discute que la Guelaguetza oficial ha perdido su originalidad y autenticidad cultural al convertirse en un espectáculo comercial. También critica al Comité de Autenticidad por excluir delegaciones tradicionales como Ejutla de Crespo y por posiblemente beneficiarse económicamente. Finalmente, pide recuperar la esencia cultural de los pueblos en la Guelaguetza.