La invitación propone una campaña mundial para retirar recursos del sistema financiero durante un mes, comenzando el 12 de diciembre de 2012, con el fin de presionar por políticas más equitativas como la condonación de deudas por desastres, el pago de intereses acordes a la rentabilidad de las inversiones y créditos con cuotas fijas y tasas de interés más bajas, además de la reinversión obligatoria en programas de vivienda social.