El ska se originó a finales de los 50 en Kingston, Jamaica, como una fusión de la música negra estadounidense con ritmos jamaicanos. Se hizo popular como música callejera y nacionalista que reflejaba la identidad de los rude boys y la lucha por la independencia de Jamaica. Aunque comenzó localmente, el ska se extendió rápidamente por todo el mundo y ha influido en muchos géneros musicales desde entonces.