El documento presenta un estudio sobre el consumo de drogas legales e ilegales entre adolescentes en Uruguay, destacando que el consumo de la mayoría de las drogas ilegales es marginal y experimental en estudiantes de educación media. Se observa una alta prevalencia de consumo de alcohol, acompañado de patrones problemáticos, mientras que el uso de marihuana también es significativo pero con escasa información sobre sus efectos. Se concluye que la permanencia en el sistema educativo actúa como un factor de protección contra el consumo de drogas.