Sofía era una niña de 8 años que le gustaba la tecnología pero su familia tenía pocos recursos económicos. A los 15 años se fue de su casa para estudiar informática en otro pueblo, trabajando duro para costearse los estudios. A los 20 años consiguió trabajo administrando un internet café mientras estudiaba en la universidad. A los 30 años tenía un trabajo como secretaria en la NASA donde ganaba bien y pudo traer a sus padres. Más tarde se casó y tuvo dos hijos a quienes enseñaba la importancia del estudio.