La ley 1620 de 2013 crea el Sistema Nacional de Convivencia Escolar para proteger a los estudiantes del matoneo o bullying. Esto incluye modificar los manuales de convivencia de los colegios y crear comités para atender casos de acoso. Si un caso no se puede resolver a nivel escolar, se remitirá a otras entidades como el ICBF. Aquellos que no cumplan con la ley, ya sean estudiantes, profesores o padres, podrían ser sancionados con amonestaciones o cancelación de licencias.