El documento presenta estrategias para atender a alumnos con baja visión en la escuela. Explica que la baja visión es una pérdida visual que no puede ser corregida completamente y dificulta actividades como leer. Recomienda crear un entorno escolar estable y seguro, enseñar autonomía, estimular todos los sentidos, fomentar el juego simbólico y el trabajo en grupo para mejorar la inclusión.