El taller de evangelismo detalla que la meta del evangelismo bíblico es hacer discípulos a través de un proceso de relación, creación, convicción y revelación. Se enfatiza la importancia del arrepentimiento para la salvación y el uso de tratados como una herramienta efectiva para testificar. Además, se abordan estrategias para predicar y enseñar a otros sobre la fe, resaltando la necesidad de aplicar lo aprendido y continuar el proceso de discipulado.