La prehistoria comenzó con la aparición de los primeros homínidos y terminó con el surgimiento de las primeras civilizaciones. Durante este período no hubo desarrollo de la escritura y el hombre se fue adaptando gradualmente a su entorno a través de la caza, la pesca y la recolección. La revolución neolítica generó un profundo cambio ecológico ya que el hombre pasó de ser nómada a sedentario dedicándose a la agricultura y la ganadería.