La prehistoria abarca desde el origen de la humanidad hace más de dos millones de años hasta la aparición de la escritura, y se divide en tres etapas: paleolítico, neolítico y edad de los metales, cada una con avances significativos en la evolución humana y la cultura. En el paleolítico, los humanos eran cazadores-recolectores nómadas, mientras que en el neolítico se desarrolló la agricultura y el sedentarismo, llevando a la creación de aldeas. La edad de los metales marcó el inicio de la metalurgia y la formación de sociedades más complejas y urbanas.