El Teide es un volcán situado en el centro de la isla de Tenerife. Según la tradición guanche, era la morada de Guayota, el maligno, y donde secuestró al dios del Sol. Los guanches también lo usaban como pasto para su ganado en verano. Es un importante yacimiento arqueológico y alberga diversa fauna endémica como el lagarto tizón y el murciélago orejudo.