Los primeros teléfonos estaban hechos de madera y tenían cables de cobre. Solo se levantaba la bocina y detrás había una operadora que conectaba manualmente las llamadas. Aunque históricamente se atribuyó a Alexander Graham Bell, en 2002 el Congreso de EE.UU. reconoció a Antonio Meucci como el verdadero inventor del teléfono.