La tercera generación de computadoras emergió con el desarrollo de circuitos integrados que permitieron miles de componentes electrónicos miniaturizados en un chip de silicio. Esto hizo que las computadoras fueran más pequeñas, rápidas, eficientes energéticamente y generaran menos calor. Se desarrollaron chips para almacenar y procesar información, dando lugar a la multiprogramación y permitiendo realizar tareas de procesamiento y análisis matemáticos.