La abuela del autor le puede enseñar varias habilidades domésticas como planchar y hacer tartas y rosquillas. También puede enseñarle juegos antiguos. A cambio, el autor puede enseñarle a su abuela sobre tecnología moderna como ordenadores, teléfonos y videojuegos, así como música actual. Ambos pueden aprender idiomas uno del otro, con el autor enseñando inglés y su abuela enseñándole francés.