El acelerador de partículas LHC se encuentra entre Francia y Suiza a 100 metros bajo tierra y mide 27 km de largo. Dos haces de partículas atraviesan el anillo en direcciones opuestas ganando energía con cada vuelta hasta alcanzar velocidades cercanas a la luz, guiados por 9,300 imanes. En cuatro detectores del tamaño de catedrales se estudiarán las colisiones de alta energía, generando el 1% de la información mundial.